Hay ocasiones en las que una redistribución de una estancia es la clave para optimizar el espacio, la luz y la funcionalidad de la misma. En esta reforma de baño, la bañera en la entrada ocupaba buena parte del volumen, de modo que la hemos sustituido por un plato de ducha y reubicado a la derecha despejando así el acceso. Situando además el lavabo con su espejo en la pared frente a la puerta, conseguimos mayor sensación de amplitud.





















